ERN-USA
Chicago, 2 de octubre de 2025

Una redada masiva de inmigración en un edificio de apartamentos de Chicago deja a los residentes tambaleándose: “Me siento derrotado”
Chicago amaneció conmocionada tras una redada masiva de inmigración realizada en un complejo de apartamentos ubicado en el vecindario de La Villita, al suroeste de la ciudad. El operativo, llevado a cabo el pasado martes 2 de octubre de 2025, dejó un saldo de 37 personas detenidas, según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
La acción estuvo coordinada entre agentes federales de la Patrulla Fronteriza, el FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), quienes irrumpieron en el edificio alrededor de las 5 de la mañana. Vecinos relataron que la operación fue rápida, con decenas de agentes fuertemente armados que rodearon el área y ordenaron a los residentes salir de sus viviendas mientras revisaban documentos y realizaban arrestos.
“Me siento derrotado”, confesó uno de los residentes, quien pidió mantener el anonimato por temor a represalias. “Nunca pensé que algo así iba a pasar en mi propio hogar. Ni siquiera me dejaron recoger mis cosas antes de llevarse a mi hermano”.
Las autoridades federales señalaron que la redada fue resultado de una investigación de meses sobre presuntas actividades delictivas vinculadas a tráfico de armas y documentos falsos. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos en Chicago han denunciado que la mayoría de los detenidos eran inmigrantes sin antecedentes criminales graves, y que la operación tuvo un carácter “intimidatorio y desproporcionado”.
“Esto no es seguridad, esto es persecución”, declaró la activista comunitaria María Torres, integrante de la organización Latinos Unidos por Justicia. “Familias enteras fueron separadas en cuestión de minutos. Niños quedaron sin sus padres cuando los agentes se los llevaron”.
El DHS aseguró en un comunicado que los detenidos serán procesados conforme a las leyes migratorias y federales, y que aquellos sin estatus legal enfrentarán procesos de deportación. Mientras tanto, la comunidad local se encuentra en estado de alerta, y varias iglesias de la zona han abierto sus puertas como refugios temporales para los familiares de los arrestados.
Chicago, ciudad históricamente reconocida como un punto clave de recepción de inmigrantes, enfrenta ahora un nuevo capítulo en la tensión entre las políticas federales de control migratorio y la defensa de los derechos humanos en comunidades vulnerables.


Leave a Reply